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La respuesta de nuestro cuerpo al estrés

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  • junio 1, 2020

El estrés es un estado de tensión mental o emocional resultante de circunstancias adversas o muy exigentes. Pero ¿cómo los diferentes tipos de estrés causan efectos a largo plazo en nuestro cerebro y cuerpo?

El estrés usualmente se crea cuando no podemos predecir un resultado futuro, cuando sentimos que no podemos controlar una situación o cuando tenemos la percepción de que hay una amenaza, un peligro o la percepción de que algo está a punto de empeorar en nuestra vida.

Es posible que no puedas controlar todo lo que sucede en tu vida o en el mundo exterior. Sin embargo, ¿es posible aprender a controlar tu mundo interno de pensamientos y sentimientos?

En este artículo vamos a identificar diferentes tipos de estrés, conocerás los efectos del estrés a largo plazo, cómo puede crear enfermedades en tu cuerpo y una vez que se comprenda esto, puedas realizar algunos cambios importantes en tu vida.

Hay 3 tipos de estrés: el estrés físico, el estrés químico y el estrés emocional. El estrés físico son cosas como lesiones, accidentes, heridas, caídas… El estrés químico es la gripe, bacterias, virus, niveles de azúcar en sangre, toxinas en los alimentos. El estrés emocional son las tragedias familiares, segundas hipotecas, criar niños siendo soltero, estar atascado en el tráfico…

Todos esos distintos factores estresantes, ya sean físicos, químicos o emocionales, golpean tu cerebro y cuerpo y los desequilibran. De hecho, la definición de estrés es cuando el cerebro y el cuerpo salen de la condición de homeostasis.

La respuesta al estrés es lo que hace tu cuerpo, de forma innata, para volver al orden. Cuando tú o cualquier organismo en la naturaleza comienza a percibir un peligro o amenaza en su entorno externo, activas el sistema nervioso primitivo llamado sistema nervioso de lucha o huida. Y cuando la persona o el organismo percibe ese peligro, el cuerpo comienza a movilizar, de forma innata, enormes cantidades de energía y recursos. Ahora toda la energía se está movilizando para poder adaptarse al estrés del medio ambiente.

Entonces, comenzamos a consumir los recursos vitales del cuerpo para poder sobrevivir a la condición en el mundo exterior. Todos los organismos en la naturaleza pueden tolerar el estrés a corto plazo, ya sea una cebra perseguida por un león o un ciervo acechado por una manada de coyotes. En el momento en el que el organismo percibe el peligro, activa el sistema de emergencia, hay una descarga de adrenalina y una descarga de energía y se produce una excitación en el cerebro y el cuerpo. Por lo que esos químicos alterar nuestra homeostasis normal.

En ese estado de supervivencia, activamos el sistema nervioso simpático o lo que se llama el sistema nervioso de lucha o huida y nuestras pupilas se dilatan, se deja de producir saliva, aumenta la frecuencia cardiaca, aumenta la frecuencia respiratoria, la sangre se envía a las extremidades y no a los órganos internos ya que es hora de correr, pelear o de esconderse.

Si sigues movilizando grandes cantidades de energía por alguna amenaza en tu mundo exterior, no hay energía en tu mundo interior para crecer y repararte. Piensa en el sistema nervioso simpático como el sistema de emergencia como el acelerador de una automóvil. El otro sistema nervioso, llamado sistema nervioso parasimpático, es el sistema nervioso de la relajación, de la regeneración, del metabolismo.

Si una persona vive en un estado de estrés constante y, como un adicto, está condicionada por la excitación de esos químicos, con el tiempo, comenzará a usar los problemas y condiciones en su vida para reafirmar su condicionamiento o su adicción a esa emoción.

Debido al tamaño de la neocorteza, podemos hacer que el pensamiento sea más real que cualquier otra cosa y las personas pueden comenzar a pensar en sus problemas y, a medida que piensan es sus problemas, pueden activar la respuesta al estrés solo con pensar. Y ahora sabemos que esos químicos pueden volverse adictivos y que puedes activar la respuesta al estrés solo con pensarlo. Entonces, te puedes volver adicto a tus propios pensamientos.

Es un hecho científico que los efectos a largo plazo de las hormonas del estrés presionan los botones genéticos que causan enfermedades y que puedes activar la respuesta al estrés solo con pensarlo. Significa entonces que tus pensamientos, literalmente, te puede enfermar.

Muchas enfermedades son creadas por el sistema inmune que se suprime, lo que llamamos enfermedades inmunomediadas. Desde el cáncer a la esclerosis múltiple, lupus, artritis reumatoide, alergias alimentarias, sensibilidades alimentarias… son causadas por un sistema inmune debilitado.

Hay 3 cosas cuando estas viviendo con las hormonas del estrés en las que mantienes tu atención: el cuerpo, el medio ambiente y el tiempo. Si donde poner tu atención es donde poner tu energía, entonces, tiene sentido, que si toda tu atención está en el cuerpo, está en tu entorno y en el tiempo, ya que estás poniendo toda la atención en esta realidad tridimensional, tienes que jugar según las reglas de esta realidad tridimensional y todo lo que crees llevará tiempo.

Las hormonas del estrés aumentan nuestros sentidos para que nos volvamos materialistas. Cuanto más alterados nos sentimos por esa respuesta al estrés o por la reacción emocional de alguna amenaza o peligro más estrechamos nuestra atención sobre la causa o el objeto. Y cuando hacemos eso, de repente, solo nos estamos enfocando en la materia. Y así, con el tiempo, la gente se engancha o se habitúa a reducir su enfoque.

Cuando vives en modo de emergencia, no es momento de crear, no es momento de abrir tu corazón ni de aprender algo nuevo ni de quedarse tranquilo y reflexionar. Si está activado el gen de supervivencia, piensas en algún nivel y de forma innata, que no es el momento de quedarte quieto porque sino, te convertirás en presa.

Mientras más personas estén condicionadas o sean adictas a las hormonas del estrés mayor será su atención en la materia, más comenzarán a experimentar la separación de todos y de todo.

Si el estrés se crea por la sensación de estar perdiendo el control de tu vida, entonces, si vives diariamente con las hormonas del estrés, lo que se intenta es tratar de controlar todo en nuestra vida cuando sentimos que perdemos el control. Tratamos de predecir el próximo momento en función de nuestros recuerdos del pasado. Esto significa que las personas bajo estrés anhelan lo conocido.

Cuando reaccionas a alguien o a algo hay un periodo refractario de sustancias químicas que se crea a partir de tu reacción emocional. Si no se sabe cómo regular o detener esa reacción emocional y mantienes esa misma reacción durante horas o días, a eso se le llama estado de ánimo. Si se mantiene este periodo refractario durante semanas o meses, se le llama temperamento. Y si se mantiene durante años, se le llama rasgo de personalidad. Entonces, la mayoría es definida por experiencias del pasado.

El estrés es cuando el cerebro y el cuerpo se desequilibran y los daños del estrés presionan los botones genéticos y crean enfermedades. Si las personas viven con estrés crónico y están consumiendo de ese campo invisible de energía que rodea su cuerpo están movilizando esta fuerza vital para generar sustancias químicas y el campo alrededor de su cuerpo se reduce y se siente más como materia y menos como energía, más como partículas y menos como ondas y se sienten separadas o desconectadas de todos y de todo en su vida, cuando eres materia tratando de cambiar materia, se tiende a forzar resultados, controlarlos y predecirlos. Y solo tenemos cierta cantidad de recursos cuando se trata de cambiar la materia: competimos, luchamos, manipulamos, nos esforzamos, esperamos, deseamos… porque estamos experimentando separación. Y sí, puedes lograr tu sueños, pero si tu materia está tratando de cambiar la materia, y toda tu atención está en tu cuerpo, el entorno y el tiempo, entonces todo lo que creas en tu vida llevará tiempo porque tendrás que mover tu cuerpo a través del espacio. Y cuando lo mueves, te tomará tiempo obtener lo que deseas.

Hay otro estado mental y corporal en el que puedes vivir y se llama “vivir en creación”. Es justamente lo contrario a vivir en la supervivencia. Si las hormonas del estrés crean incoherencia en el cerebro, así como incoherencia en el corazón, lo que descubrimos es que cuando la gente vive en ese estado ¿y si tuviera la capacidad de pasar de un enfoque limitado o convergente a lo que se llama enfoque divergente, enfoque amplio o abierto?

Resulta que cuando la gente le resta atención a su cuerpo, cuando quitan su atención de las personas en sus vidas, cuando ya no prestan atención a las cosas que poseen, como el teléfono, ordenador, coche… no están pensando en el lugar al que necesitan ir, en el lugar donde están sentados y no están pensando en el tiempo en sí mismo, entonces redirigen toda su atención y su energía fuera de esta realidad tridimensional.

El estrés crónico crea una afección tiroidea llamada enfermedad de Graves-Basedow y la persona desarrolla lo que se llama miastenia gravis. Y el efecto secundario, a parte de falta de energía, es la visión doble. Cuanto esa persona empieza a superar las hormonas del estrés y le enseña a su cerebro y su cuerpo cómo crear coherencia, el efecto secundario es que el cuerpo recupera el equilibro. Su visión es perfecta, las hormonas tiroideas están volviendo al equilibrio y ha movido su cerebro y cuerpo hasta la homeostasis. Se ha curado de la condición porque su sistema nervioso autónomo ha vuelto a hacer su trabajo, que es crear orden y equilibrio.

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