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El dolor menstrual desde la PNI Clínica

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  • abril 26, 2020

El dolor menstrual es algo que sufren entre el 50% y el 85% de las mujeres mes a mes, pero no por ello debe de ser considerado como algo normal.

Aunque el principal factor que lo provoca es una alteración en los procesos de resolución de la inflamación, hay que conocer qué más factores pueden estar alterados, y en consecuencia, provocando ese dolor.

El sangrado vaginal ocurre como parte del ciclo menstrual de la mujer, y muchas puede que hayáis sufrido dolores en la parte baja del abdomen.

Si el dolor menstrual se convierte en una constante en nuestras vidas puede que estemos ante un problema de salud y de no ser corregido a tiempo podría derivar en una fibrosis crónica del tejido endometrial, consecuencia de inflamaciones recurrentes, lo que generaría aún más dolor, entrando en una rueda de dolor, daño e inflamación.

Salir de este círculo no es complicado, pero para ello necesitas comprender qué esta ocurriendo para poder dar los pasos adecuados que te permitan resolver el problema.

Las fases fisiológicas que tienen lugar en cualquier proceso inflamatorio son:

  • Una rápida subida de prostaglandinas de alta intensidad.
  • Activación los genes para enzimas que dan lugar las lipoxinas (sustancias que frenan la inflamación) provocada por el pico de prostaglandinas.
  • Aparición de resolvinas, que resuelven la inflamación y eliminan cualquier desecho del proceso inflamatorio.

Este proceso que sería así en un cuerpo fisiológicamente sano puede verse alterado por diferentes factores, dando como resultado dolor, inflamación sostenida y, finalmente, fibrosis (con aumento de dolor).

Los medicamentos

Tomar analgésicos y antiinflamatorios es el recurso mas habitual para paliar el dolor menstrual. Lo que pasa es que tomar estos fármacos de manera habitual provoca que se interrumpa el proceso de resolución de la inflamación.

El antiinflamatorio no permite que haya una subida rápida, intensa y eficaz de prostaglandinas, dando lugar a una subida más lenta que no da lugar a la producción de lipoxinas necesarias para frenar la inflamación e inducir la posterior aparición de resolvinas, encargadas de eliminar los desechos y restos producidos en la inflamación.

Esta limpieza de la zona es imprescindible porque, si en el lugar continúan esos desechos, el sistema inmune sigue actuando y esa actividad silente daría lugar, con el tiempo, a una fibrosis.

El desequilibrio de los ácidos grasos que se encuentran en las membranas celulares

Es necesario un buen balance entre determinados ácidos grasos poliinsaturados para que el proceso inflamatorio se pueda producir con normalidad.

El acido araquidónico es un tipo de grasa Omega 6 necesaria para la producción de prostaglandinas y lipoxinas. Por lo que, si no tenemos suficiente ácido araquidónico en las membranas celulares, no tendremos la necesaria subida de prostaglandinas. Los ácidos grasos EPA y DHA, que son de tipo Omega 3, son responsables de la producción de protecninas y resolvinas, por lo que, si no tenemos suficiente EPA y DHA no lograremos la bajada, el freno y resolución de la inflamación.

La presencia o no de ácidos grasos poliinsaturados en las membranas celulares es dependiente de una correcta alimentación, es decir, que es necesario ingerirlos en la dieta. Podemos obtener EPA y DHA del pescado salvaje y de la carne de animales que han comido hierba y se han movido. El ácido araquidónico lo hallamos en huevos ecológicos y en la carne de animales de pasto.

La inflamación de grado bajo preexistente

En muchas ocasiones encontramos que, en situación normal, el cuerpo ya se encuentra en un estado inflamatorio, siendo esta inflamación de bajo grado. Esta activación inmune es provocada como consecuencia de llevar una dieta rica en productos refinados, por alteración en la microbiota, hiperpermeabilidad intestinal o consumo de tóxicos como el alcohol.

Este tipo de situaciones provoca una inflamación silente y de bajo grado que hace que, cuando aparece la menstruación, esta sea la gota que colma el vaso.

Entonces, ¿hay solución para el dolor menstrual?

Sí, hay solución para el dolor menstrual

Confío en que, a estas alturas ya sabrás que el dolor menstrual no es algo normal, a lo que no tengamos que prestar atención o quitar importancia. Ahora se trata de buscar soluciones que no pasen por la toma de fármacos o el uso de píldoras anticonceptivas.

En cambio, intervenciones como mejorar la microbiota mediante un cambio de alimentación, aumentar la presencia de ácidos grasos poliinsaturados, ya sea mediante la dieta o con la toma de suplementación, o el uso de aceite de onagra (un tipo de Omega 6) de alta calidad, están orientadas a la solución del problema que esta provocando el dolor menstrual.

 Nuestra experiencia en consulta nos ha demostrado que los tratamientos con PNI clínica nos permiten mejorar los síntomas menstruales en un 80% de los casos.

Si quieres más información contacta con nosotros. El equipo de Origen Salud Integrativa estará encantado de atenderte.

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